No le llamemos chisme. Eso de ponerle labels a las cosas no va conmigo. Pero si toca, digamos que soy socióloga de oportunidad: tengo una curiosidad enfermiza por la vida de los demás. Me sorprende descubrir que el resto del mundo se parece demasiado a mi, y que otras veces se diferencia tanto.—Y por mundo no me refiero a la astronómica cantidad de corazones que laten al rededor de la tierra— El resto del mundo puede ser un grupo de gente desconocida en la biblioteca, el señor que se sienta al lado mío en el colectivo y que vive quejándose. Puede ser el profesor que sabe muchas cosas o la vieja que me cae gorda y que no soporto ni que me entregue a Kit Harington en una bandeja de plata, cubierto de manjar blanco.
Grrrr
Escuchar las conversaciones de las personas, sus chit-chats, mirar sus gestos, la manera en la que se comportan con los demás, me sorprende. Me sorprenden sobre todo sus temas de conversación: ¿de qué hablan dos personas que se acaban de conocer? ¿Qué se supone que uno pregunta? ¿Cómo debe actuar una? He visto a mis amigas en acción, las veo haciéndose las misteriosas e interesantes, jalando los hilos correctos, sin aportar a la conversación, hablando básicamente de nada. Es una ciencia compleja, no crean.
Yo por el contrario, que no puedo hacerme la interesante y mucho menos la misteriosa, sino que más bien soy un libro abierto y descuadernado, puedo darle detalles de mi vida: mis traumas, mis miedos y mis depresiones mas profundas a cualquiera, con la motivación suficiente. A la señora de los fritos, al muchacho de las fotocopias, a la señorita que intenta venderme cremas en el pasillo de Caribe Plaza.
Y entonces, vuelve la pregunta, ¿como se hace para hablar de nada? Porque en serio, el único tema de conversación que no se me agota, soy yo. Paso demasiado tiempo conmigo misma, entrevistándome en ingles y hablando sola; me imagino mi brillante carrera y mis espectaculares vacaciones y mi envidiable closet-habitación, a mi espectacular esposo que me hace reír muchísimo, y -cuando se me pasa la paranoia- a mis hijos, rosados como su má.
Pero no solo pienso en eso, también paso demasiado tiempo echándole cabeza a mis acciones, a los "should I, shouldn't I", a los monstruosos "yo por qué coño dije eso" y a los "mierda, mierda, mierda, fijo se emputó"
Pero no solo pienso en eso, también paso demasiado tiempo echándole cabeza a mis acciones, a los "should I, shouldn't I", a los monstruosos "yo por qué coño dije eso" y a los "mierda, mierda, mierda, fijo se emputó"
que se le olvide lo que le dije
No puedo evitarlo, soy una ermitaña emocional. Cuando salgo de mi personal cocoon y hablo por primera vez con alguien, me pongo nerviosa, los músculos se me tensan, me sudan las manos y la voz se me quiebra como a muchacho púberto. Intento por todos los medios, tácita o explícitamente, de buscar gustos y afinidades. Desde los más complejos a los "Socio, ¿debajo de qué piedra has estado viviendo?"
Así entonces están Agatha Christie, el arte renacentista, Netflix, El Caribefunk, Buzzfeed y Jason Wu entre lo más hardcore; Fashion Police, Friends, Harry Potter, Lady Gaga y los VMA en el grupo de las papayuelas; Rihanna, los Oscars, Instagram, el pan, una chancleta, me prestas un lapiz, ¿qué hora es? entra en el grupo de "esto no va para ninguna parte, mejor dejemos las cosas hasta aquí"
full vale valecita ¿qué hora es?
Cuando nada de lo anterior funciona, y gracias a mi pobre dominio del milenario y místico arte de callarme la boca; me convierto en una App de celular, ¿tienes Facebook? ¿Twitter, Instagram? ¿Vine, Snapchat, Tumblr, Flickr, Reddit, Pinterest, Whatsapp, Bluetooth?
A la gente le encanta que le chismoseen la vida y a mi me encanta hacerles el favor. Mi búsqueda no es rigurosa, me toma menos de 5 minutos ojear superficialmente las redes sociales de una persona: si sólo publica selfies en Facebook, si RT cuentas de frases en Twitter, si las fotos en instagram son cheveres, o si son todas de rumba y trago. Sé que vamos a ser amigos si comparte puros links de Buzzfeed y Upsocl (o como yo le llamo, el portal de la lágrima) sé que vamos a ser amis si twittea más allá de los típicos lingotes de auto-ayuda que no ayudan a nadie tipo "nunca hieras a los demás porque así mismo te herirán a ti". Sé que vamos a ser grandes amis si publica full fotos de comida -pero a lo bacano, no a lo mal-. Y sé que vamos a ser full-grandes-amigos-amis-los pollos hermanos, si da likes random a mis publicaciones random y me retwittea tweets crípticos que cualquier anglo entendería, pero sólo el 4% de la población criolla.
Evidentemente, necesito hablar con alguien QUE ME COPIE, porque si no, voy a explotar con tanto "ya escuchaste la canción de Lorde?" "Viste que Mariah se va a divorciar de Nick?" "Viste el desfile de Chanel?" "Dime que te encantó i de Kendrick" "viste que Khloé terminó con French Montana?" "Viste que Kim dejó a la bebé en un restaurante!?"
Oficialmente, se abre el proceso de selección, la gente que quiera aplicar a amigos, amis, grandes amis y a full-grandes-amigos-amis-los pollos hermanos por favor contáctenme por cualquier medio, REPITO POR CUALQUIER MEDIO, ESTE ES UN CASO DESESPERADO.

